Barcelona, 27 de noviembre. – La Sala Polivalente Abigaíl Mejía del Consulado General de la República Dominicana en Barcelona se transformó en un escenario de memoria viva, aromas caribeños y reafirmación cultural durante la segunda edición de “Comerse al Mundo”, un evento organizado junto al Gabinete de Comunicación y Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).

En esta ocasión, la República Dominicana fue el país encargado de clausurar este ciclo académico y cultural con la conferencia “Herencia Cocola: color, sabor y calor en cada esquina”, una propuesta alineada con los lineamientos del Ministerio de Relaciones Exteriores orientados al fortalecimiento de las relaciones diplomáticas y culturales con los pueblos del Caribe. La actividad estuvo dirigida a estudiantes del Máster en Periodismo de Viajes, bajo la coordinación del profesor Santiago Tejedor, y contó con la presencia de miembros del cuerpo consular, representantes académicos y figuras destacadas del turismo y la hostelería.

El encuentro estuvo marcado desde el inicio por la intervención del cónsul general Antonio Gómez Peña, quien inauguró el primer bloque temático con un discurso profundo y emotivo. En sus palabras, invitó a los presentes a reencontrarse con una historia “muchas veces silenciada, pero esencial para comprender quiénes somos”. Gómez Peña destacó la herencia cocola como un legado cultural, espiritual, gastronómico, comunitario y artístico que nutre la identidad dominicana.

El cónsul subrayó el impacto de los migrantes provenientes de las Antillas británicas —Saint Kitts, Nevis, Antigua, Montserrat, Barbados y Tórtola— que llegaron al país entre finales del siglo XIX y principios del XX atraídos por el auge de la industria azucarera. “No es solo una historia de trabajo y sacrificio, es una historia de cultura, resistencia y aporte”, enfatizó.

Este primer segmento contó además con la participación del historiador y profesor de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra Rafael Enrique Jarvis Luis, descendiente cocolo, quien aportó una perspectiva académica y personal. Jarvis compartió los resultados de sus investigaciones sobre la vida doméstica cocola y los procesos de movilidad social, combinando documentación histórica con la memoria familiar.

El segundo bloque condujo a los asistentes a un recorrido sensorial a través de la gastronomía cocola. El chef Reynol Osoria Mojica, oriundo de San Pedro de Macorís, reconocido como Mejor Cocinero de Aragón 2025 y candidato al Premio al Emigrante Oscar de la Renta 2025, presentó una reinterpretación contemporánea de platos tradicionales como el yaniqueque, el pan de coco, el domplín con bacalao y el conconete. Su propuesta elevó estos sabores a un formato de alta cocina que fusionó tradición y modernidad.

La dimensión artística estuvo representada en el tercer bloque con la obra del artista multidisciplinar Kahsmir Jones, radicado en Barcelona, cuyas creaciones rindieron homenaje a la mujer afrocaribeña y, de manera especial, a la mujer campesina dominicana. Sus piezas llenaron el espacio de fuerza visual, simbolismo y sensibilidad social, reforzando el papel del arte como herramienta de diplomacia cultural.

El cierre de la jornada estuvo impregnado de energía ancestral gracias a Andrés Ángeles y su agrupación A Palo Limpio, la única en Europa dedicada a preservar los ritmos afrodescendientes dominicanos. Su representación del teatro bailado cocolo, los Guloyas, reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, marcó un hito al presentarse por primera vez en la sede consular dominicana en Barcelona.

La conducción del evento estuvo a cargo de la vicecónsul Marlene Guerrero, quien fungió como maestra de ceremonias, y contó con el acompañamiento del especialista en relaciones internacionales Ambiorix Feliz. La coordinación general recayó en Liana Yamell Zamora Richardson, responsable de la Sección de Asuntos Educativos del Consulado.

Con la realización de “Comerse al Mundo”, el Consulado General de la República Dominicana en Barcelona reafirma su compromiso con una diplomacia cultural y gastronómica que reivindica la historia, la cocina y las raíces afrocaribeñas como pilares de la identidad nacional y valiosas herramientas de proyección internacional.